Imagina que te levantas por la mañana y lo ves todo perfectamente, con nitidez. Esta es la suerte que tienen muchas personas que no necesitan gafas o lentes de contacto para ver. Yo misma soy miope con un elevado número de dioptrías, no niego que desearía ver bien y no depender de gafas y lentillas ni que le tenga miedo a una operación de corrección visual, pero el llevar gafas o lentillas tampoco es tan malo para estar guapa y a la última moda.
Las gafas se han convertido hasta el momento en un objeto de lujo y tienen un éxito tremendo en personas que ni las necesitan. Las hay de muchos modelos, diseños y formas que permiten crear un estilo definido muy a la moda. Además, las gafas no dejan de aportar una connotación misteriosa, intelectual y sensata a nuestro rostro.
Pero yo, sinceramente, prefiero las lentillas. Para mí son más cómodas y me permiten maquillar los ojos y resaltarlos con tonos fuertes o tostados cuando salgo de fiesta. Esta es una de las grandes ventajas de las lentes de contacto. Al ir directamente al ojo, además, necesitas menos dioptrías y tu visión es totalmente periférica. Por suerte, poco a poco su precio está siendo bastante asequible para todo tipo de bolsillos. Puedes comprarlas diarias, semanales, mensuales, bimensuales, trimestrales, anuales o de dos años. Todo depende de lo que te recomiendo tu oftalmólogo porque, no lo olvides, lo importante es cuidar nuestra vista y que nuestras lentillas estén bien reguladas para evitar posibles daños en la vista.
Las lentillas tienen muchas más ventajas como que son más cómodas a las hora de ir a la playa, un parque de atracciones, de fiesta… No tendrás el problema de que se te caigan, estropeen o se pierdan las gafas.
Pero nada es perfecto y pese a las continuas mejoras en las lentes de contacto todavía se recomienda no llevarlas más de 8 horas seguidas, cuidarlas y mantenerlas bien limpias, tener excesivo cuidado con la higiene de las manos al colocárnoslas y, al final del día, los ojos pueden resecarse y nos empezarán a molestar.
Yo siempre llevo mis gafas y un pequeño líquido de Solución Única por si tengo algún problema. Pero, por suerte, solo en casos excepcionales he tenido que quitármelas.
Si aún no tienes lentes de contacto desde demoda te animamos a ello, son muy cómodas y te permitirán enseñar todo tu rostro y, sobre todo, la expresión de tus ojos. Ten en cuenta que dependiendo del tipo de lentes de contacto, su limpieza y conservación serán diferentes. Pide consejo a tu oftalmólogo o acércate a tu óptica más cercana. ¡Ellos te ayudarán!









